Muchos nos hemos llenado la boca con discursos y teorías sobre temas como la pobreza, el aborto, Dios y muchos más... Pero nada tiene sustento hasta que lo vives en carne propia o por lo menos te enfrentas a esa realidad.
Fui a trabajos de invierno (viva), y tuve una dosis de pobreza. Sonará feo, lo sé, pero en este tipo de experiencias uno llega como explorador en el amazonas y termina volviendo a casa con lecciones tremendas que sólo te da la vida.
Sólo cuando dejas de ser espectador y te aventuras a vivir y a sentir las cosas en carne propia, tus juicios acerca de ellas tienen un sentido completo, de otra manera sólo hablas desde la vereda del frente, con distancia y sin comprometerse. Es parecido a la empatía... sólo que no tienes que pensar en que es lo que siente el otro, es vivir lo que tiene que vivir el otro.
28 julio 2009
08 julio 2009
Lluvias del corazón.
Desde hace un tiempo vengo acumulando pesos y cosas en la espalda, es como si fuera llenando una carretilla con puras piedritas que nunca me van a ser útiles realmente y que en pocas palabras, importan tan poco fuera de su contexto, que pesan, molestan y no dejan dormir en paz.
Fue bastante sencillo, para variar bastaron pocas palabras. Quizás se despertó al escucharme con un poco de angustia, o tal vez recordó que estaba con los lentes puestos y la película avanzaba irremediablemente.
Cuatro movimientos. Arriba, al baño, agua, pasillo.
Y ahí estaba, sonaba el piano y una voz dulce... Sin mirarle la cara me lancé a su pecho, sentí un poco de alivio al chocar con su panza redondita y su hombro firme.
Sucedió el milagro, las lágrimas comenzaron a correr por mi cara y surgió su típico "que te pasa?", al que respondí con mi obvio y filoso "no sé".
Quizás pasaron unos segundos, quizás un minuto completo... o posiblemente se detuvo el tiempo.
Ahí surgió la magia, bastó una palmadita en la espalda, un cariño, un beso y un te quiero.
El mundo giró de nuevo y yo volví a mi posición de batalla, ahí firme, trabajólica, obsesiva, idiota... pero por un segundito volví a ser la niña de papá.
Que bien que se siente llorar.
Fue bastante sencillo, para variar bastaron pocas palabras. Quizás se despertó al escucharme con un poco de angustia, o tal vez recordó que estaba con los lentes puestos y la película avanzaba irremediablemente.
Cuatro movimientos. Arriba, al baño, agua, pasillo.
Y ahí estaba, sonaba el piano y una voz dulce... Sin mirarle la cara me lancé a su pecho, sentí un poco de alivio al chocar con su panza redondita y su hombro firme.
Sucedió el milagro, las lágrimas comenzaron a correr por mi cara y surgió su típico "que te pasa?", al que respondí con mi obvio y filoso "no sé".
Quizás pasaron unos segundos, quizás un minuto completo... o posiblemente se detuvo el tiempo.
Ahí surgió la magia, bastó una palmadita en la espalda, un cariño, un beso y un te quiero.
El mundo giró de nuevo y yo volví a mi posición de batalla, ahí firme, trabajólica, obsesiva, idiota... pero por un segundito volví a ser la niña de papá.
Que bien que se siente llorar.
06 julio 2009
Cual es su problema señor?
Esto va más o menos así... buceando en twitter veo muchos updates que comentan el famosillo programa del CHV "En la mira", y justo hoy le hacen el seguimiento a unas señoritas pasadas en cazuelas que quieren ponerse a prueba y cambiar sus hábitos alimenticios. Pero como es de esperar y es obvio, nunca falta el comentario totalmente desatinado y carente de procesamiento mental.
Muchos de nosotros tenemos claro que la obesidad es un problema mundial, todos sabemos lo hiriente que podemos ser al discriminar a la gente que es gorda. Esperen... lo sabemos o no?
Que uno sea más o menos flaca da lo mismo, que uno esté pasado en algunos kilos puede que nos complique... pero que un pelotudo venga a decirle a alguien que es una morsa porque es obesa... le ayuda a enfrentar el problema?
No digo que es responsabilidad de todos nosotros hacernos cargo de esta situación, pero por lo menos debemos ser un poco empáticos, tratar de ponerse en los zapatos del otro no es tan complicado.
Estoy ad portas de tener que dar un examen de liderazgo, y es inevitable que relacione este tema con el ramito. Me tomaré la patudez de autocitarme... "...decirle a alguien que es una morsa porque es obesa... le ayuda a enfrentar el problema?"
La verdad es que pienso que no, no ayuda en lo absoluto a que alguien obeso enfrente el problema, o quizás si tenga algún efecto en el otro, pero dudo que sea muy efectivo.
Existe la posibilidad de que decirle morsa a alguien que está con bastante sobrepeso en lugar de ponerle el problema en frente se lo restriegue en su cara y le destruya el autoestima SOLO un poco más de lo que posiblemente ya la tenga. O me va a decir que los gorditos son felices? Las pelotas! todo les enrostra su sobrepeso y usted considera que es necesario recordarselo? por favor!
Como me dijeron por ahí... es importante tensionar, pero también se tiene que contener al otro.
Capisce?
Muchos de nosotros tenemos claro que la obesidad es un problema mundial, todos sabemos lo hiriente que podemos ser al discriminar a la gente que es gorda. Esperen... lo sabemos o no?
Que uno sea más o menos flaca da lo mismo, que uno esté pasado en algunos kilos puede que nos complique... pero que un pelotudo venga a decirle a alguien que es una morsa porque es obesa... le ayuda a enfrentar el problema?
No digo que es responsabilidad de todos nosotros hacernos cargo de esta situación, pero por lo menos debemos ser un poco empáticos, tratar de ponerse en los zapatos del otro no es tan complicado.
Estoy ad portas de tener que dar un examen de liderazgo, y es inevitable que relacione este tema con el ramito. Me tomaré la patudez de autocitarme... "...decirle a alguien que es una morsa porque es obesa... le ayuda a enfrentar el problema?"
La verdad es que pienso que no, no ayuda en lo absoluto a que alguien obeso enfrente el problema, o quizás si tenga algún efecto en el otro, pero dudo que sea muy efectivo.
Existe la posibilidad de que decirle morsa a alguien que está con bastante sobrepeso en lugar de ponerle el problema en frente se lo restriegue en su cara y le destruya el autoestima SOLO un poco más de lo que posiblemente ya la tenga. O me va a decir que los gorditos son felices? Las pelotas! todo les enrostra su sobrepeso y usted considera que es necesario recordarselo? por favor!
Como me dijeron por ahí... es importante tensionar, pero también se tiene que contener al otro.
Capisce?
El espejo.
Siempre he pensado que tengo una relación de amor/odio con los espejos. Cuando era niña mis compañeras de colegio siempre decían que si te mirabas en el espejo a la medianoche ibas a ver la cara del diablo, y como era de esperar, más de alguna vez lo intenté y claro que vi la cara del diablo. Era oscura, de ojos brillantes y medio saltones... pero si prendías la luz resultaba que era yo, una niñita de 8 años crédula.
Tiempo después empecé a odiar los espejos, creo que hubo una etapa adolescente en la que me cargaba mirarme en ellos, probablemente por creerme poca cosa, feita, o quizás que otro adjetivo más me endosé en esos tiempos noventeros... En el colegio jugábamos a ser como las spice girls o cosas así, y obviamente no calificaba para ninguna de las vacantes de ese tipo de juegos.
Más adelante seguí detestando los espejos... o mejor dicho, mi reflejo en ellos, hasta que por osmosis y un poco de inercia me reencontré con ellos... no sé si con mucha alegría, pero por lo menos me detenía a mirarme en ellos un poco más.
Ahora no sé bien que sucedió, pero después de mucho pensarlo y de darle vueltas descubrí que desde que tengo un espejo en mi pieza, y especialmente cerca de mi computador, desvío mi atención de vez en cuando de las obligaciones sólo para ver que cara tengo. Si tengo cara de culo, si soy feliz, si tengo sueño o cosas así.
Sólo para que se tenga como dato, mientras escribía esto, me detuve a reconocerme unas 4 o 5 veces aproximadamente... no sé si ahora mi autoestima está blindada o si me estoy volviendo irremediablemente narcisista, sólo sé que me sirve de mucho el tener mi espejito en las mañanas, las tardes y las noches... o no?
Tiempo después empecé a odiar los espejos, creo que hubo una etapa adolescente en la que me cargaba mirarme en ellos, probablemente por creerme poca cosa, feita, o quizás que otro adjetivo más me endosé en esos tiempos noventeros... En el colegio jugábamos a ser como las spice girls o cosas así, y obviamente no calificaba para ninguna de las vacantes de ese tipo de juegos.
Más adelante seguí detestando los espejos... o mejor dicho, mi reflejo en ellos, hasta que por osmosis y un poco de inercia me reencontré con ellos... no sé si con mucha alegría, pero por lo menos me detenía a mirarme en ellos un poco más.
Ahora no sé bien que sucedió, pero después de mucho pensarlo y de darle vueltas descubrí que desde que tengo un espejo en mi pieza, y especialmente cerca de mi computador, desvío mi atención de vez en cuando de las obligaciones sólo para ver que cara tengo. Si tengo cara de culo, si soy feliz, si tengo sueño o cosas así.
Sólo para que se tenga como dato, mientras escribía esto, me detuve a reconocerme unas 4 o 5 veces aproximadamente... no sé si ahora mi autoestima está blindada o si me estoy volviendo irremediablemente narcisista, sólo sé que me sirve de mucho el tener mi espejito en las mañanas, las tardes y las noches... o no?
28 junio 2009
Pero que locura...
Hace exactamente 14 días gritaba a todos los vientos que amo caminar en la lluvia y todo lo demás... pero anoche me pasó algo que me hace reconsiderar mi fascinación por la lluvia.
Era casi la 1 a.m. y yo iba con mi fiel amigo Nicolás caminando por la alameda, con lluvia y ríos por todos lados.
Eran la 1:30 a.m y yo seguía junto a mi fiel amigo Nicolás caminando por la alameda, con lluvia, ríos y muchas micros que no servían.
Eran las 2 a.m. y yo seguía en la alameda con mi fiel amigo Nicolás, decidí tomar CUALQUIER micro que me dejara relativamente cerca de algún lugar proximo a mi hogar.
Eran las 2.15 a.m. llegaba al barrio Suecia, con los pies mojados, los pantalones mojados, el pelo mojado y en realidad casi todo mojado... llegué a un paradero vacío... después llegó un infaltable curadito bueno para la conversa... y así se fueron sumando paulatinamente los pacientes usuarios del transantiago...
A las 2.30 pasó un amague de micro, iba fuera de servicio.
a las 2.35 dejó de llover un ratito, pero el frío se puso insoportable. Sentí los pies congelados y concebí la posibilidad de dejar de sentir los dedos de mis pies. Cerca de las 2.40 ya eramos muchos... unos 30 quizás... y no, no pasaban micros y la temperatura seguía bajando endemoniadamente.
Ya era demasiado... pero a las 2.45 aprox. pasó una micro que si funcionaba... era la mía.
Pero claro no todo es perfecto... a pesar de ir encaminada a mi hogar y en la tranquilidad de la micro, cerca de mi destino se sube un contingente de gente de aspecto violento... si... bien violento... medio marginal pastero.
En efecto, le achunté... uno de los sujetos andaba con un trozo de vidrio y en actitud agresiva, al punto de amenazar a algun perico que estaba con ellos o que andaba de pasajero. Ok, lo asumo me morí de miedo en ese momento, pero no era suficiente porque yo me recordaba la cara del sujeto y que alguna vez se habia bajado de la micro junto a mi.
Y cielos, tenia que bajar.
Al final me bajé... caminé... con lluvia y mucho viento... y cuando llegué a mi casa no pude evitar sentir que por culpa de la lluvia y un arranque irracional de mi madre nada de esto hubiera pasado.
Era casi la 1 a.m. y yo iba con mi fiel amigo Nicolás caminando por la alameda, con lluvia y ríos por todos lados.
Eran la 1:30 a.m y yo seguía junto a mi fiel amigo Nicolás caminando por la alameda, con lluvia, ríos y muchas micros que no servían.
Eran las 2 a.m. y yo seguía en la alameda con mi fiel amigo Nicolás, decidí tomar CUALQUIER micro que me dejara relativamente cerca de algún lugar proximo a mi hogar.
Eran las 2.15 a.m. llegaba al barrio Suecia, con los pies mojados, los pantalones mojados, el pelo mojado y en realidad casi todo mojado... llegué a un paradero vacío... después llegó un infaltable curadito bueno para la conversa... y así se fueron sumando paulatinamente los pacientes usuarios del transantiago...
A las 2.30 pasó un amague de micro, iba fuera de servicio.
a las 2.35 dejó de llover un ratito, pero el frío se puso insoportable. Sentí los pies congelados y concebí la posibilidad de dejar de sentir los dedos de mis pies. Cerca de las 2.40 ya eramos muchos... unos 30 quizás... y no, no pasaban micros y la temperatura seguía bajando endemoniadamente.
Ya era demasiado... pero a las 2.45 aprox. pasó una micro que si funcionaba... era la mía.
Pero claro no todo es perfecto... a pesar de ir encaminada a mi hogar y en la tranquilidad de la micro, cerca de mi destino se sube un contingente de gente de aspecto violento... si... bien violento... medio marginal pastero.
En efecto, le achunté... uno de los sujetos andaba con un trozo de vidrio y en actitud agresiva, al punto de amenazar a algun perico que estaba con ellos o que andaba de pasajero. Ok, lo asumo me morí de miedo en ese momento, pero no era suficiente porque yo me recordaba la cara del sujeto y que alguna vez se habia bajado de la micro junto a mi.
Y cielos, tenia que bajar.
Al final me bajé... caminé... con lluvia y mucho viento... y cuando llegué a mi casa no pude evitar sentir que por culpa de la lluvia y un arranque irracional de mi madre nada de esto hubiera pasado.
14 junio 2009
camina, salta, vuela.
Estaba oscuro, y aunque tuviera los ojos abiertos no podía ver más que la misma noche negra en mis ojos y manos. Sólo me quedaba la oportunidad de cerrar los ojos y concentrar las energías del desvelo en escuchar cómo se iban derritiendo los vidrios de los edificios con las gotas de lluvia que no cesaban de caer.
Inevitablemente el sonido de las gotas me despierta, sagradamente, las ganas de salir a caminar en la lluvia sin nada más que un abrigo y un par de ideas que resolver en la cabeza.
Yo no entiendo mucho el porqué la gente ante la irrupción de las gotas corre despavorida a buscar refugio, como si el agua nos fuera a dañar las conciencias o los pensamientos. Puede que no pase nada más terrible que un simple resfrio, puede que simplemente no pase nada.
Pero volviendo... nunca me habia percatado en lo mágico que puede resultar estar parado bajo la lluvia unos segundos mientras el resto del mundo pareciera correr a una velocidad impresionante, y después de eso largarse a caminar por algún camino hacia alguna parte, donde nada importe y nada falte. Y de ser posible, en el camino ponerse a saltar, desafiar la gravedad y el peso de las gotas que nos comienzan a amarrar a la tierra y nos hacen prisioneros de este mundo.
No sé si seré la unica que se ha detenido a sentir el placer del golpeteo incesante de las gotas de lluvia en la nuca, mientras las ideas se van purgando con el agua y el aire frío del invierno. Después uno se siente liviano, frágil y un poco incierto, no se sabe si te estás elevando o si te estás enterrando, si te estás congelando o te estás derritiendo... pero al final, son solo gotas, es agua... lluvia de una ciudad enferma y podrida que no puede hacer más que esperar por más gotas que la quieran limpiar.
Inevitablemente el sonido de las gotas me despierta, sagradamente, las ganas de salir a caminar en la lluvia sin nada más que un abrigo y un par de ideas que resolver en la cabeza.
Yo no entiendo mucho el porqué la gente ante la irrupción de las gotas corre despavorida a buscar refugio, como si el agua nos fuera a dañar las conciencias o los pensamientos. Puede que no pase nada más terrible que un simple resfrio, puede que simplemente no pase nada.
Pero volviendo... nunca me habia percatado en lo mágico que puede resultar estar parado bajo la lluvia unos segundos mientras el resto del mundo pareciera correr a una velocidad impresionante, y después de eso largarse a caminar por algún camino hacia alguna parte, donde nada importe y nada falte. Y de ser posible, en el camino ponerse a saltar, desafiar la gravedad y el peso de las gotas que nos comienzan a amarrar a la tierra y nos hacen prisioneros de este mundo.
No sé si seré la unica que se ha detenido a sentir el placer del golpeteo incesante de las gotas de lluvia en la nuca, mientras las ideas se van purgando con el agua y el aire frío del invierno. Después uno se siente liviano, frágil y un poco incierto, no se sabe si te estás elevando o si te estás enterrando, si te estás congelando o te estás derritiendo... pero al final, son solo gotas, es agua... lluvia de una ciudad enferma y podrida que no puede hacer más que esperar por más gotas que la quieran limpiar.
15 marzo 2009
Amigos, amores y otras flores pt. 2
Después de mucho tiempo, las circunstancias de la vida me han llevado a reflexionar sobre la amistad. Otra vez.
Pero ya hablé una vez de mi estimado Pabliso (a.k.a niño genio... esta es nueva :B), por lo que ahora me referiré a mi estimado Nicolás.
Partiendo porque debo ser una de las pocas personas en el universo que te dice Nicolás y no pollo, nuestra relación nunca ha dejado de ser especial y única. Nos conocemos hace un poco más de un año, hemos pasado por altos y bajos, acercamientos y "mandás a la chucha", un poco de amor y un poco de odio... y harto chocolate y alfajor.
Nunca he logrado entender de dónde saliste tú, ni porqué de un día para otro las cosas se revolvieron y de un perfecto desconocido pasaste a ser uno de mi mejores amigos. Me sabes predecible, pero yo estoy convencida de que simplemente me conoces bien. Te conosco un poco harto, es poco lo que me has dejado ver de ti, pero a la vez es harto lo que hemos logrado construir a punta de peleas, discusiones, abrazos y señas mistico-mágicas que se dan entre nos.
Me encanta tenerte en mi vida, me encanta que podamos jactarnos de ser amigos muy a pesar de las cosas de la vida y de las tonterias que hemos hecho en ella.
Te hiper quiero y te prometo que nunca más te pondré esa cancioncita llorona que me deja pa' la super cagá y con la piel de gallina.
Eres lo más y lo sabes, con tu estilo, tu manera de ser y tus palabras. Te deseo lo mejor y que mas temprano que tarde tus metas se acerquen más y más, pues tú te mereces ser atroh de feliz.
:)
Pero ya hablé una vez de mi estimado Pabliso (a.k.a niño genio... esta es nueva :B), por lo que ahora me referiré a mi estimado Nicolás.
Partiendo porque debo ser una de las pocas personas en el universo que te dice Nicolás y no pollo, nuestra relación nunca ha dejado de ser especial y única. Nos conocemos hace un poco más de un año, hemos pasado por altos y bajos, acercamientos y "mandás a la chucha", un poco de amor y un poco de odio... y harto chocolate y alfajor.
Nunca he logrado entender de dónde saliste tú, ni porqué de un día para otro las cosas se revolvieron y de un perfecto desconocido pasaste a ser uno de mi mejores amigos. Me sabes predecible, pero yo estoy convencida de que simplemente me conoces bien. Te conosco un poco harto, es poco lo que me has dejado ver de ti, pero a la vez es harto lo que hemos logrado construir a punta de peleas, discusiones, abrazos y señas mistico-mágicas que se dan entre nos.
Me encanta tenerte en mi vida, me encanta que podamos jactarnos de ser amigos muy a pesar de las cosas de la vida y de las tonterias que hemos hecho en ella.
Te hiper quiero y te prometo que nunca más te pondré esa cancioncita llorona que me deja pa' la super cagá y con la piel de gallina.
Eres lo más y lo sabes, con tu estilo, tu manera de ser y tus palabras. Te deseo lo mejor y que mas temprano que tarde tus metas se acerquen más y más, pues tú te mereces ser atroh de feliz.
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